El pug, también conocido como Carlino o Doguillo, es un perro pequeño, cariñoso y juguetón. Su cabeza es grande y redonda, con una cara achatada y ojos salmones.
La historia del Pug se remonta a la dinastía China Han. Era muy apreciado por los emperadores chinos, que los tenían como perros de compañía en sus lujosos palacios.
Esta raza comenzó a ser parte de actividades comerciales, llegando a países como Europa, recibiendo diferentes nombres: en Francia se le denominó Carlin; en España, Doguillo; en Alemania, Mops; en Italia, Caganlino y ahora en Latinoamérica se le denominó como actualmente se le conoce: Pug.
En nuestro país es un perro muy popular y querido entre la sociedad, sin embargo, muchas personas no conocen sobre los diferentes problemas de salud que estos padecen.
"Todo depende de los cuidados que les den los propietarios, pueden ser perros muy sano o por el contrario, pueden ser perros que dan muchos problemas con su salud", refirió Alejandro López, médico veterinario.
Aunque se trata de una raza saludable, en propensa a sufrir determinadas enfermedades como: Síndrome del perro braquicéfalo (orificios nasales son estrechos)
"Una de las principales enfermedades que tiene este tipo de perritos son relacionados con su respiración, con su piel, con sus ojos, principalmente esas tres", explicó Alejandro López.
Otra muy común es conocida como PDE, que significa Encefalis del Pug (inflamación del cerebro que puede causar la muerte)
También es muy común que presenten problemas oculares, como ojos secos, complicaciones que impiden que la mascota tenga buena vista.
Algunas recomendaciones para el cuidado de un perro Pug son: