El gobierno mexicano mantiene una visión optimista sobre el rumbo de la economía, a pesar de la incertidumbre generada por los aranceles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará este miércoles.
México, cuyo principal socio comercial es Estados Unidos, enfrenta posibles gravámenes del 25% a todos sus productos, lo que ha generado preocupación en diversos sectores.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajustó a la baja su previsión de crecimiento económico para 2025, situándola entre el 1.5% y 2.3%, después de haber estimado previamente un rango del 2% al 3%. La dependencia reconoció que las tensiones comerciales con Estados Unidos han llevado a una mayor cautela por parte de las empresas.
A pesar de estos ajustes, el gobierno destaca indicadores positivos como el aumento en la recaudación tributaria, que en el primer trimestre del año alcanzó los 333 mil 028 millones de pesos, un incremento cercano al 20% en términos reales respecto a 2024.
Otro dato resaltado por las autoridades es el récord de empleos formales registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que en marzo alcanzó los 22.46 millones. Este crecimiento del empleo refuerza la idea de que la economía sigue en marcha, a pesar del contexto internacional incierto.
El gobierno ha reiterado su compromiso con el fortalecimiento económico a través del Plan México, una estrategia lanzada en enero con el objetivo de atraer inversiones por 277 mil millones de dólares hasta 2030 y posicionar al país entre las 10 economías más grandes del mundo.
La administración federal ha indicado que la respuesta a los aranceles de Trump se dará a conocer el jueves y que se trata de un programa integral. "No es un asunto de poner tarifas como respuesta, sino de fortalecer la economía mexicana", señalaron fuentes gubernamentales.
Uno de los sectores más observados es el automotriz, que tiene un peso significativo en las exportaciones hacia Estados Unidos. La incertidumbre sobre las políticas comerciales ha generado inquietud, pero las autoridades aseguran que están trabajando en estrategias para mantener la estabilidad económica del país.
En medio de este panorama, México se prepara para afrontar los desafíos que representarán las nuevas medidas comerciales de su vecino del norte, confiando en la solidez de su economía y en su capacidad de adaptación a los cambios en el escenario global.