Durante el pasado mes de marzo, se viralizó la triste realidad que se vive en materia de salud por parte de la tribu de los Guarijíos, comunidad que habita la zona de la sierra en el sur de Sonora. Durante 9 horas dos jóvenes cargaron a una mujer de 80 años para que pudiera recibir atención médica, en esa zona no hay atención hospitalaria ni carretera para ambulancias.
Esa misma realidad se vive en la región del mayo en donde la salud no parece ser la prioridad del gobierno, la promesa del plan de justicia mayo por el orden de mil 117 millones de pesos por parte del gobierno federal no permite accesar a zonas con médicos y atención y menos en el plan de justicia para los Guarijíos con 440 millones de pesos.
Durante el 2024, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos recibió 73 quejas en la región Mayo, de éstas hasta el 25% fueron a causa de violaciones al derecho a la salud.
Las carencias en infraestructura hospitalaria, el desabasto en medicamentos y hasta la discrimininación, han impactado para que en los pueblos originarios no se cumpla al cien por ciento el derecho a la salud.
EN SONORA HAY 637 MIL 669 HABITANTES QUE PROVIENEN DE UNA COMUNIDAD INDÍGENA, REPRESENTAN EL 22.5% DE LA POBLACIÓN
Otro caso se vive en Etchojoa, en este municipio se cuenta con 16,105 habitantes de la etnia mayo, ellos representan el 39.3% de la población, sin embargo ni siquiera se tiene un hospital, por lo menos 27 kilómetros tienen que trasladarse para recibir atención médica de primer nivel, incluso algunos centros de salud han cerrado.
La atención del gobierno no ha sido justa, el plan de justicia para la tribu yaqui con 11 mil millones de pesos les ha dejado un hospital IMSS BIENESTAR en Vicam uno del os pueblos yaquis mas grande con una inversion de 500 millones de pesos.
Con esto queda claro que los apoyos no son para todos y que la salud no es la prioridad del gobierno, menos para las tribus originarias.