La Secretaría de Marina (Semar), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) realizaron un operativo conjunto en el que aseguraron tres redes de enmalle utilizadas para la pesca ilegal de totoaba en la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado
El hallazgo se realizó a 37 kilómetros al norte del puerto de San Felipe, donde encontraron 25 totoabas atrapadas, con un peso total de 875 kilogramos. Para evitar su venta ilegal, los cuerpos fueron inutilizados. Además, lograron rescatar con vida a 10 totoabas y dos tortugas marinas. En total, decomisaron redes que sumaban 6,000 metros de longitud, de las cuales dos contenían las capturas ilegales.
La captura de totoaba está prohibida debido a su condición de especie en riesgo, además de que su pesca ilegal amenaza a la vaquita marina, mamífero endémico del Golfo de California en peligro de extinción. El tráfico internacional de su vejiga natatoria es el principal motor de esta actividad ilícita.
Este operativo forma parte del Plan de Acción de Cumplimiento del Gobierno de México, implementado por el Grupo Intragubernamental de Sustentabilidad del Alto Golfo de California (GIS), cuyo objetivo central es proteger a la vaquita marina
Según el informe Pesca ilegal en México: Soluciones desde la Política Pesquera de la organización Oceana, el 22% de la pesca en el país ingresa al mercado legal a pesar de realizarse en condiciones ilegales. El reporte identifica seis tipos de pesca ilegal: en veda, en zonas prohibidas, en Áreas Naturales Protegidas, de especies protegidas, con artes no permitidas y sin autorización.
El "lavado de pescado" ocurre mediante la manipulación de los avisos de arribo, documentos que deben presentarse para comercializar el producto, donde se reportan volúmenes de captura y especies
El caracol presenta el mayor porcentaje de "lavado" (40%), seguido de la jaiba (25%), el pepino de mar (20%), la langosta (17%), y el camarón, huachinango y cangrejo (10%). Por otro lado, el 80% de los registros del pez dorado en los avisos de arribo corresponden a casos de pesca ilegal. Estos datos evidencian la complejidad del problema y la necesidad de fortalecer los mecanismos de vigilancia y control para evitar la explotación de especies protegidas.