Los Algodones, un pequeño pero vibrante poblado fronterizo en Baja California, es conocido por su gran afluencia de turistas, especialmente estadounidenses y canadienses que buscan servicios médicos y dentales de calidad.
En este entorno, uno de los oficios más antiguos y esenciales es el de guía y traductor, una labor que ha permitido a destacadas personas salir adelante en esta comunidad.
Agustín Camarena es un claro ejemplo de ello, desde muy joven, entendió la importancia de la comunicación y la hospitalidad para quienes visitan su pueblo y con dedicación, se preparó para este oficio logrando hoy ser un guía experto que acompaña a turistas en su travesía por Los Algodones, facilitando su experiencia y brindándoles confianza en un entorno ajeno para muchos.
"Agustín Camarena, mucho gusto me dedico a promocionar dental y óptica al igual que farmacia".
Agustín comparte que le gusta lo que hace porque no solo ayuda a la gente a comunicarse, sino que también muestra lo mejor de su comunidad pues conoce cada calle, cada negocio y sabe exactamente dónde pueden encontrar lo que buscan.
"Como tenemos muchos turistas que entran los traemos, nuestro trabajo es hablarles a ellos de una forma pacífica, para que nos crean, para que se sientan bien con nosotros, los metemos al dental, reciben su trabajo, óptica, lentes, agarran lentes, medicina y luego los llevamos para atrás".
Domina el inglés y el español, dos idiomas que convergen en Los Algodones, facilitando la comunicación con personas de diversas nacionalidades. Pero más allá de su habilidad lingüística, su verdadera esencia radica en el servicio. Lleva en la sangre y en el pensamiento una vocación genuina por ayudar a los demás, siempre dispuesto a brindar atención con calidez, empatía y profesionalismo.
"Yo me gradué de la escuela, en el otro lado, pero vivo aquí en Algodones con mi esposa, mientras estoy aquí este trabajo lo encontré con la gente y es muy buen trabajo".
Su compromiso va más allá de las palabras; es una actitud que se refleja en cada gesto, en cada acción y en cada experiencia que comparte con quienes lo rodean.
"He ido a comer con los gringos, los gringuitos de aquí te agarran confianza, te llevan a comer, te compran cosas te dan dinero, te chuchean, te dan lo que tu quieras, o sea, aquí es de ser buen samaritano y el buen samaritano va a ganar todo, el paciente, usted vio, te domina la persona, te quiere mucho y hasta de compra lo que tu quieras".
Ser guía y traductor en Los Algodones va más allá de solo interpretar palabras. Se trata de conectar culturas, ofrecer orientación y hacer que la visita de los turistas sea placentera y segura.
Al menos en Los Algodones hay un aproximado de mil 400 guías y traductores a quienes se les conoce como ?jaladores?, un oficio, que con conocimiento del idioma inglés y su cercanía con la comunidad local, se ha convertido en un puente entre los visitantes y los comerciantes del lugar.
"Mi recomendación sería la más grande y la más importante, aprender mucho inglés y dominarlo, porque ya el dominarlo, una persona, más los gringos te tienen confianza, mucha confianza, ya cuando ganas confianza es lo mejor de todo".
A pesar de los desafíos que enfrenta el sector turístico, especialmente en tiempos de incertidumbre económica y cambios en las políticas migratorias, este oficio sigue siendo indispensable.
Agustín y otros guías continúan desempeñando su labor con entusiasmo, manteniendo viva una tradición que ha sido clave en la economía de Los Algodones, así, el papel de los guías y traductores como Agustín no solo contribuye al turismo, sino que también fortalece los lazos entre México y los miles de visitantes que llegan año con año en busca de servicios y nuevas experiencias en esta histórica frontera.