Corea del Sur, uno de los países con la crisis demográfica más grave del mundo, experimentó un repunte en sus índices de natalidad en 2024, marcando la primera vez en nueve años que se registran más nacimientos que en el año anterior.
Según la Oficina de Estadísticas del país, el número de nacimientos alcanzó las 238 mil 300 nacimientos, lo que representa un incremento de 8,300 bebés en comparación con el 2023. Además, la tasa de fertilidad aumentó a 0.75, en comparación con 0.72 del año pasado, un pequeño pero significativo repunte.
Este aumento ha sido destacado por expertos como un "repunte considerablemente significativo", aunque aún se requiere observar las cifras en los próximos años para determinar si este es un cambio temporal o un cambio estructural. Choi Yoon Kyung, experto del Instituto de Cuidado y Educación Infantil de Corea, comentó que el repunte en los nacimientos es una señal positiva, pero que aún es pronto para saber si es una tendencia a largo plazo.
Uno de los factores clave detrás de este repunte, según Park Hyun Jung, funcionaria de alto rango de Estadísticas de Corea, es el aumento en el número de matrimonios entre parejas que habían retrasado sus bodas durante el auge de la pandemia de COVID-19. Además, destacó que otro factor es el creciente número de personas que entran en la treintena, lo que aumenta las probabilidades de tener hijos
A pesar de este repunte, la tasa de fertilidad de Corea del Sur sigue siendo una de las más bajas a nivel mundial. En 2022, el país fue el único miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cuyo índice de fertilidad estuvo por debajo de uno. Esto ha generado una creciente preocupación, ya que se espera que la baja tasa de natalidad afecte negativamente la economía surcoreana, la cuarta más grande de Asia, a través de una escasez de mano de obra y mayores gastos sociales.
El gobierno surcoreano ha intentado hacer frente a esta crisis mediante incentivos financieros y programas de apoyo para las familias que decidan tener hijos. Sin embargo, expertos advierten que los desafíos demográficos seguirán siendo una preocupación. Factores como la alta competencia social, los elevados costos de crianza y educación, y la falta de acceso a vivienda propia, entre otros, siguen siendo barreras importantes para muchos jóvenes que no desean tener hijos.
A pesar de estos obstáculos, los datos recientes muestran que algunos jóvenes surcoreanos están comenzando a reconsiderar sus decisiones sobre la paternidad. Una encuesta gubernamental reveló que hubo un pequeño aumento en el número de jóvenes que ahora esperan tener hijos después del matrimonio. Este cambio ha sido parcialmente atribuido a las políticas de apoyo del gobierno y a una leve mejora en la situación económica.
Los analistas sugieren que, si bien el repunte de la natalidad puede continuar durante el próximo año, la estructura demográfica del país probablemente experimentará una disminución en la población menor de 30 años a largo plazo.
En este contexto, algunos expertos sugieren que el gobierno debe enfocarse en apoyar a las parejas jóvenes que desean formar una familia, en lugar de implementar políticas amplias que no aborden los problemas fundamentales que enfrentan los futuros padres.