En preparación para la marcha del 8 de marzo, las autoridades de Oaxaca han implementado medidas de seguridad en puntos estratégicos de la ciudad. Tanto el Palacio de Gobierno como la Catedral han sido protegidos con vallas metálicas, mientras se instalan paneles de madera alrededor de bancos, oficinas y comercios para minimizar posibles daños durante las manifestaciones.
Según el Secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero, estas acciones no buscan coartar el derecho a la protesta, sino salvaguardar el patrimonio público y garantizar la integridad de las mujeres que participarán en la movilización. En declaraciones oficiales, el mandatario destacó que las barreras instaladas en el Zócalo y en ventanas de puntos clave responden a una medida precautoria, cuyo objetivo es prevenir incidentes y proteger tanto a los edificios históricos como a los manifestantes.
El funcionario subrayó que, aunque las autoridades están conscientes de la posibilidad de que actores ajenos al movimiento intenten desestabilizar o vandalizar el ambiente pacífico de la protesta, las fuerzas de seguridad se encuentran preparadas para actuar de inmediato en caso de presentarse hechos que comprometan la seguridad. Asimismo, enfatizó que la colocación de las vallas responde también a un esfuerzo por prevenir accidentes durante la movilización, asegurando que la presencia de estos dispositivos no afecte negativamente a las manifestantes.
La administración estatal ha reiterado su compromiso con el respeto a los derechos de movilización y la libre manifestación, garantizando que se dará seguimiento constante a la movilidad de las personas sin vulnerar las libertades fundamentales.