El Gobierno de México implementó una doble estrategia para asignar presupuestos directos a los pueblos y comunidades firmado el 16 de enero de 2025. La creación del Componente Indígena del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAISPIAM) ha generado controversia en Oaxaca. Este acuerdo destina el 10% de los recursos del FAIS directamente a pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas reconocidas en el Catálogo Nacional del mismo nombre. Sin embargo, varias comunidades han denunciado su exclusión de este catálogo, lo que las deja fuera de estos beneficios.
La comunidad zapoteca de San Bartolomé Quialana es un ejemplo destacado. Aurora Sánchez Gómez, síndica municipal, expresó que esta exclusión impide a la comunidad acceder a recursos federales esenciales para obras de infraestructura. A pesar de que en 2022 declararon su pertenencia al pueblo zapoteco y cumplieron con los procedimientos establecidos, no fueron incorporados en el catálogo oficial.
De manera similar, la Unión de Autoridades Mixes de la Nación Ayuuk denunció que numerosos municipios mixes fueron omitidos del programa FAISPIAM. En una carta pública, cuestionaron si esta exclusión refleja una falta de prioridad hacia su región por parte de las autoridades federales y estatales, señalando que esto perpetúa el abandono y la marginación histórica que han enfrentado.
Pese a las promesas de la Presidenta de la República, de que ninguna comunidad inscrita en los registros del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) quedaría fuera mientras tanto, los presidentes municipales afectados indicaron que desde el año anterior, los aproximadamente 7 millones que recibían sus comunidades por la vía del FAISPIAM se redujeron en más de 300 mil pesos, lo que para sus lugares de origen significa un duro golpe.