La violencia está desatada en los bares y cantinas de la Comarca Lagunera. Las riñas al interior y exterior de los lugares están desenfrenadas, pero las sanciones son mínimas.
El abuso del alcohol de los comensales, así como la ola de impunidad que rodea a los dueños de los bares, hacen que las riñas persistan. Los cierres definitivos de los negocios y los castigos ejemplares contra las personas que se pelean no llegan.
"Los discursos no son contundentes en cuanto a asimilar que hay un fenómeno de violencia latente en La Laguna más allá del crimen organizado", opinó el sociólogo y catedrático de la Ibero Torreón, Fernando Araujo.
En los bares del Paseo Morelos, recurrentemente los comensales se lían a golpes. Las autoridades municipales colocan sellos de clausura, pero temporales. La violencia sigue desenfrenada.
Este tipo de problemas no se contienen con presencia policíaca extrema, sino con educación, con la resignificación y reconstrucción de las estructuras sociales.
"Este tipo de problemas no necesariamente se contienen con mayor presencia policial, o con mayor presencia de corporaciones de seguridad, creo que este tipo de violencias son de factor cultural y estructural", agregó el especialista.
Las peleas adentro y afuera de bares y cantinas no son exclusivas del sector popular, o de las personas con menos recursos. Este año una riña fuera del bar El Golfito, en Gómez Palacio, dejó como saldo a Gerardo González Seco, empresario conocido de la región, sin vida.
"Es muy lamentable, Gerardo era mi amigo en lo personal, yo lamento mucho lo que sucedió", lamentó el gobernador de Durango, Esteban Villegas, tras la muerte del empresario Gerardo González Seco por haber participado en una riña en las afueras de un bar.
Recientemente también fue dada a conocer una pelea entre comensales que salían de la Cantina Reyes de la ciudad de Torreón. Presuntamente uno de los involucrados es José Elías Ganem, secretario del ayuntamiento.
Las riñas continúan entre ciudadanos, empresarios y políticos. La violencia generada alrededor del alcohol está desenfrenada.