Las carreteras mexiquenses se han convertido en un escenario de terror para los conductores de transporte de carga. Asaltos violentos, amenazas y pérdidas millonarias forman parte del día a día de quienes recorren estos caminos
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2024 se registraron 7 mil 978 casos de robo a transportistas a nivel nacional, de los cuales 3 mil 828 ocurrieron en territorio mexiquense. La tendencia no ha disminuido en 2025: solo en enero, de los 554 robos al transporte comercial reportados en México, 284 ocurrieron en el estado, lo que equivale al 51% del total, siendo 240 de estos con violencia.
El Gobierno Federal ha lanzado la iniciativa "Balam", un esfuerzo que busca prevenir y combatir el robo a transportistas. Esta estrategia incluye el balizado de unidades de carga y el uso de tecnología de rastreo para facilitar la comunicación con las autoridades en caso de emergencia.
Se estima que los robos y violencia contra transportistas asciende a 101 millones de pesos, una cifra que no solo contempla la pérdida de mercancía, sino también costos adicionales.
Mientras los grupos delictivos operen con impunidad y las medidas de seguridad sean insuficientes, los caminos del Estado de México continuarán siendo una trampa mortal