Durante el foro tala ilegal de árboles en el municipio de Tequixquiac el director de Probosque del Estado de México Alejandro Santiago Sánchez Vélez señaló que los bosques de la entidad están muriendo por factores como el saqueo de madera, plagas, altas temperaturas e incendios forestales.
En su participación dijo que los bosques están en una situación de emergencia, al perder la masa forestal se acaba el agua, donde los principales afectados son los manantiales que han bajado su capacidad sin recuperación.
Sánchez Vélez, comentó que los primeros motivos de la tala clandestina son los derechos de propiedad que al no haber regularización de la tenencia de tierra se apropian, se quema y sustraen la madera para beneficio propio
Abono, que el clima, sequía y altas temperaturas son un enemigo que fomenta los incendios y facilita la propagación de plagas que se reproducen sin control.
Comentó que la entidad mexiquense cuenta con un millón 80 mil de áreas de bosque que proveen de agua, sin embargo existe una sobreexplotación al proveer al 40 por ciento de la industria manufacturera y a 40 millones de personas entre el estado y la Ciudad de México.
Advirtió que ante los incendios forestales se gasta en promedio un millón de pesos por cada hectárea, por ello han trabajado en la prevención como brechas cortafuego, quemas controladas y capacitación a productores donde se han disminuído en un año el 60 por ciento de incendios en bosques.
Señaló que cerca de 5 mil hectáreas de bosques están afectadas por plagas del gusano descortezador, donde se están haciendo trabajo para inhibir su peligrosidad.
Buscan reforzar a través del seguimiento a quienes trozan él árbol de manera tipo con un código de barras que sustente la extracción de madera.