Un avión de la aerolínea estatal venezolana Conviasa aterrizó este jueves en Venezuela procedente de Ciudad de México, con un total de 313 migrantes repatriados.
De estos, 151 son niños, lo que subraya la magnitud del proceso de repatriación llevado a cabo por el gobierno venezolano. Según Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, dentro de este grupo, seis niños viajaban sin acompañantes, mientras que los demás migrantes estaban conformados por 60 hombres y 102 mujeres, de las cuales 16 se encuentran embarazadas.
Cabello detalló que con este vuelo, el número total de venezolanos repatriados desde Estados Unidos asciende a 1,610, aunque mencionó que el número total de migrantes enviados desde México a Venezuela, en realidad, es mayor a 1,784.
Este es el más reciente esfuerzo del gobierno venezolano para traer de regreso a sus ciudadanos, tras la crisis migratoria que ha afectado a millones de venezolanos en los últimos años.
El gobierno venezolano también tiene programados otros vuelos en los próximos días, con el objetivo de continuar con el retorno de migrantes. Este jueves llegará otro vuelo, y el viernes se espera uno más, como parte de los planes anunciados previamente por el presidente Nicolás Maduro. Además, un vuelo directo desde los Estados Unidos será enviado mañana, según informó Cabello.
El ministro también abordó la situación de los migrantes venezolanos detenidos en El Salvador, a quienes Estados Unidos vinculó con la banda transnacional Tren de Aragua. Cabello exigió al gobierno de El Salvador la liberación de estos venezolanos, argumentando que no han cometido delitos en el país centroamericano y que, si cometieron delitos en Estados Unidos, es allí donde deben ser juzgados.
Los migrantes detenidos en El Salvador están actualmente en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), un centro penitenciario que forma parte de la estrategia de lucha contra las pandillas del gobierno de Nayib Bukele. Cabello insistió en que ninguno de los repatriados en el vuelo es parte del Tren de Aragua, y calificó las acusaciones de Estados Unidos de ser falsas.
El funcionario venezolano reafirmó que, si alguno de los repatriados ha cometido un delito, la justicia en Venezuela se encargará del caso. Sin embargo, reiteró su postura de que las acusaciones de Estados Unidos son parte de un intento de "engañar al mundo" y enfatizó que el gobierno venezolano sigue luchando por la liberación de sus ciudadanos detenidos en El Salvador.
Este vuelo y los planes de repatriación continúan siendo una muestra de los esfuerzos del gobierno de Venezuela por recuperar a los migrantes que han sido forzados a abandonar el país debido a la crisis económica, política y social que atraviesa.
Aunque el proceso sigue siendo controversial, los vuelos de repatriación continúan siendo una de las principales estrategias del gobierno de Nicolás Maduro para abordar la migración venezolana.