Gafas de sol, gorras, sombreros y sombrillas comienzan a volverse indispensables en las calles mexiquenses, donde los habitantes se preparan para una nueva temporada de calor que amenaza con romper récords.
Luego de un 2024 en el que Toluca registró su temperatura más alta en 26 años, alcanzando los 33.5 grados Celsius durante la segunda ola de calor, las previsiones para este 2025 no son alentadoras.
El aumento de las temperaturas en la entidad no es solo una anécdota meteorológica, sino una señal clara del impacto del cambio climático, agravado por fenómenos como El Niño, que ha contribuido a intensificar el calor extremo en diversas regiones del mundo.
En este contexto, la Organización Meteorológica Mundial advierte que incluso si logramos reducir significativamente las emisiones, las olas de calor seguirán siendo una preocupación hasta al menos el año 2060.
El Servicio Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua advierten que este año el calor extremo en la Ciudad de México y el Estado de México se adelantará a marzo, extendiéndose hasta junio, en plena temporada seca. De acuerdo con sus pronósticos, abril será el mes más caluroso, con temperaturas que podrían superar los 5 grados Celsius por encima de lo normal.
Mientras que en el inicio de la primavera, las temperaturas podrían rebasar los 38 grados Celsius. Ante este panorama, las autoridades recomiendan a la población:
Es importante estar preparados para la temporada de calor y tomar precauciones para protegerse a sí mismo y a su familia