A pesar de la incertidumbre generada por las agresiones sufridas por el contingente en Gómez Palacio y Torreón el año pasado, miles de mujeres de todas las edades, incluidas madres, niñas y jóvenes, salieron a marchar este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Según cifras de las organizadoras, más de 7,000 personas recorrieron las tres ciudades hermanas: Torreón, Gómez Palacio y Lerdo. La marcha concluyó en la explanada de la Plaza Mayor, que en esta ocasión permaneció abierta para el uso de las manifestantes. Sin embargo, el acceso a la Plazuela Juárez y a la Presidencia Municipal estuvo restringido. No obstante, organizadoras reportaron saldo blanco
El contingente recorrió más de 8 kilómetros a lo largo del bulevar Miguel Alemán, en Durango, y por las avenidas Múzquiz, Independencia, Juárez y Ramón Corona, en Coahuila.
Este año, las Policías Municipales de Gómez Palacio acompañaron la marcha de manera respetuosa, ubicándose detrás de los vehículos que encabezaban el contingente y sosteniendo una manta morada, sin acercarse a las manifestantes. Esto contrastó con lo sucedido en la edición anterior, cuando acudieron con equipo antimotines y se registraron agresiones.
Aunque algunas jóvenes realizaron iconoclasia en un puente, las autoridades no reaccionaron con violencia. Durante todo el recorrido, personal de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Durango y la visitaduría de Gómez Palacio estuvieron presentes para documentar la manifestación.
En Torreón, tras cruzar el icónico Puente Plateado, se sumaron elementos de la Policía Estatal, quienes se mantuvieron a los costados del contingente sin intervenir.
Al llegar a la explanada de la Plaza Mayor, las manifestantes formaron un círculo para compartir testimonios desgarradores sobre violencia de género, feminicidios y desapariciones.
"Hoy estoy aquí pidiendo justicia. El 12 de enero de 2024 fui privada de mi libertad y abusada sexualmente. Hasta el día de hoy no se ha hecho justicia. Mi denuncia solo se tomó por lesiones y amenazas, y la persona que me atacó sigue amenazándome. Nunca había asistido a una marcha, pero hoy estoy aquí porque tengo miedo. No quiero ser una más", relató una de las asistentes al micrófono.
Otro testimonio estremeció al contingente: "Soy hermana de Diana Pérez, quien fue asesinada el martes por un taxista. Venimos a exigir justicia. Aquí estamos sus sobrinas, primas y amigas. Agradezco a todas las que marcharon y gritaron por mi hermana. Pedimos justicia para Diana".
También se escuchó el testimonio de una mujer que denunció la impunidad en el caso de su hermana: "El 10 de mayo mi hermana Adriana, fue asesinada por su expareja. No solo le quitó la vida a ella, también a su bebé de cinco meses, justo afuera de mi casa y frente a mi madre. No tuvo piedad. Su padre, quien es comandante de la policía, lo sigue protegiendo, y hasta la fecha no se ha hecho justicia".
Al concluir la jornada, algunas asistentes realizaron pintas en la explanada de la Plaza Mayor. En las vallas colocaron mantas, cartulinas con consignas y fotografías de agresores, en un acto simbólico para visibilizar la violencia de género que enfrentan día a día.
La marcha de este año evidenció la lucha persistente de las mujeres en La Laguna por justicia y seguridad, en una manifestación que, a pesar de la indignación y el dolor, transcurrió en paz.