Miércoles, 02 Noviembre 2016 18:22

Con una gran fiesta colimenses recuerdan a sus familiares ausentes

Escrito por karina Y Solano
Valore este artículo
(0 Votos)

 


Lleno de colores, olores, y hasta sabores, así lucía el panteón de Colima durante la celebración del día de los fieles difuntos.

La alegría de algunos contrastaba con la notable tristeza de quienes recientemente habían perdido a un ser querido, sin embargo, la fiesta se dejaba ver entre tumbas y carcajadas de los deudos, que coreaban las canciones al ritmo de la música que entoban diversos grupos.

Por casi tres décadas, la familia Almaguer Cortes y toda la descendencia, el día de muertos asiste al panteón para visitar la tumba de la abuela y pasar la mayor parte del día al pie de su tumba para rezar, cantar y convivir con la familia.

“Que recuerdos no tiene uno de sus padres, toda la parte de niños que vivimos con ellos y cada día como hoy es el momento oportuno para sacar esa emoción de recordarlos por los momentos bonitos”.

A esta familia, uno de sus integrantes ya fallecido, dejó un recuerdo muy peculiar, el mismo que ahora hace que la joven Yerania, cada año acuda al camposanto vestida de la catrina.

“Nosotros venimos recorriendo varias tumbas de varios familiares, primero con mi papá, por ejemplo cada año vengo disfrazada de la catrina porque así es como el me decía, quitina que es catrina de cariño”.

Aseguran que el acudir año con año el dos de noviembre, les ha permitido unirse cada vez más como familia e incluso convivir con los parientes políticos como ellos les llaman.

“Para nosotros es muy importante conservar la tradición porque nos une como familia, nos hacen recordar que aunque ellos ya no están con nosotros en físico los tenemos siempre presentes en nuestros corazones y venimos a recordarles que estamos aquí recordando cada momento que pasamos con ellos”.

También la familia Oliva Gómez está por cumplir tres décadas se asistir año con año al panteón municipal, que como parte del valor de la unidad que les inculcaron sus padres, asisten todos, llevando alimentos para degustar a los pies de la sepultura de sus padres y abuelos, que ya se encuentran descansando en el cementerio.

“Dicen que la muerte no existe, nuestros parientes mueren cuando la familia ha dejado de recordarlos, nosotros como tributo a todas esas enseñanzas y valores que nos dejó nuestro padre y aprendizaje los ocho hijos estamos aquí presentes, somos cuatro hermanas y cuatro hermanos, vienen con su familia y compartimos lo que a ellos les gustaba”.

Más que una tradición, para ellos representa una oportunidad de disfrutarse como familia y continuar con una tradición tan mexicana.

“Es un día de alegría, de gozo, de compartir con los seres queridos que ya se nos adelantaron esta bonita tradición que no se debe perder de vista, buscamos siempre el pretexto para reír y convivir en familia, rezamos el rosario, cantamos, nos reímos”.

Para las familias colimenses, no existe una invitación o una cita para pasarla bien, pues el simple hecho de poder disfrutar de la compañía de quienes aún se encuentran en este mundo y honrar la memoria de quienes ahora viven en sus corazones es más que suficiente para ser felices.



--
Karina Solano

Leído 27 Veces