Por 10 años, el Campamento Tortuguero de "Las Barras" ha sido un refugio seguro para las tortugas marinas que llegan a las playas tuxpeñas a desovar, en un esfuerzo constante por preservar esta especie y proteger su ciclo de vida.
Con la instalación de corrales de resguardo y la realización de liberaciones de crías que han eclosionado, este grupo de activistas ha dedicado una década a garantizar que cada tortuga que llega a la costa tenga una oportunidad de sobrevivir.
Marcelo Ordoñez Palacios uno de los dos fundadores del campamento reconoce que su labor y la de los voluntarios es impulsada por el amor a la naturaleza y el compromiso con la conservación lo cual ha permitido que miles de ejemplares regresen al mar cada año.
El campamento ha expresado su deseo de continuar con esta misión por muchos años más, enfrentando retos y trabajando de la mano con la comunidad para crear conciencia sobre la importancia de proteger el ecosistema marino. Su esfuerzo es un testimonio del impacto que la dedicación y el respeto por la naturaleza pueden lograr.