Floricela Cruz Cruz, quien padece poliomielitis desde los 9 meses y que desde hace casi dos décadas trabaja en la recepción del DIF municipal en Tuxpan, es el claro ejemplo de que una discapacidad no es una limitante para desarrollarse y trascender.
Aunque su padecimiento no le permite tener movilidad en el tren inferior de su cuerpo, logró destacar durante su juventud en justas deportivas a través de disciplinas como el lanzamiento de jabalina y en el año 2013 se convirtió en reina de las personas con discapacidad en el Carnaval Tuxpan.
Pese a enfrentar retos económicos y de movilidad debido a la falta de infraestructura inclusiva para quienes padecen una discapacidad, asiste a las oficinas del DIF municipal todos los días de manera responsable para recibir a quienes acuden a solicitar algún apoyo o petición.