En el municipio de Tapachula, mediante un operativo interinstitucional conformado por fuerzas estatales y federales se descubrió un rancho en el ejido Viva México, sobre la carretera federal 200 que une la frontera con Guatemala y Oaxaca que servía como centro de operaciones de la delincuencia y en la que se halló una red de cámaras de video vigilancia que eran usadas por criminales para vigilar el flujo migratorio de la zona.
En la finca conocida como El Rancho, que fue cateada el 28 de noviembre se registró un enfrentamiento donde murió un soldado y un policía, era un lugar donde mantenían secuestrados a migrantes. En esa ocasión se hallaron 21 migrantes que permanecían secuestrados y tres presuntos criminales fueron detenidos.
En el rancho se encontró un centro de control para monitorear el movimiento sobre la carretera federal 200. Además, había una antena de frecuencia para radios que usaban los criminales; asimismo, dicho predio era utilizado por grupos criminales como centro de operaciones y casa de seguridad donde mantenían secuestrados a migrantes de varias nacionalidades, que luego de un pago, eran liberados, informó la Fiscalía.