Migrantes africanos destruyeron el módulo de información que había instalado el Instituto Nacional de Migracion (INM) para atenderlos de manera personalizada.
Los migrantes africanos, aventaron sillas y dos mesas de metal, molestos por que las autoridades migratorias mexicanas únicamente les ofrecieron la tarjeta permanente, misma que les permite mantenerse en el país de manera regular y no el oficio de salida, este último les permite solicitar refugio en Estados Unidos, destino final al que intentan llegar.
Los hombres y mujeres entraron al módulo y empezaron a correr a los agentes de migración. Tras el incidente, elementos de la Guardia Nacional y federales, levantaron las vallas metálicas y tomaron el control del estacionamiento, sin embargo; minutos después se registró un conato de enfrentamiento que no paso de empujones, jaloneo y reclamos verbales.