Fortín de las Flores, Ver. - La Policía Municipal de Fortín fue oficialmente disuelta luego de las intensas protestas ciudadanas que exigían justicia por el asesinato de Pablo Ortigoza Martínez, un joven de 19 años, estudiante universitario y boxeador amateur, quien murió tras recibir un disparo por parte de un elemento policial durante una revisión de rutina el pasado 28 de febrero.
El hecho generó indignación en la comunidad, llevando a familiares, amigos y ciudadanos a manifestarse en diversas ocasiones para exigir justicia y el cese de los abusos de autoridad. En respuesta, el alcalde Gerardo Rosales Victoria respaldó la disolución de la corporación y solicitó la intervención de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, argumentando la necesidad de garantizar la seguridad en el municipio con fuerzas más capacitadas.
El 6 de marzo, la SSP asumió oficialmente las labores de seguridad en Fortín, poniendo fin a la Policía Municipal. Sin embargo, la molestia de la ciudadanía persiste, y los habitantes han exigido al alcalde que "ponga los pies en la tierra" y se enfoque en procurar la seguridad de la comunidad, asegurando que su gobierno debe responder con acciones concretas y efectivas ante la crisis de violencia.
Las autoridades estatales han asegurado que se llevará a cabo una investigación exhaustiva sobre el caso de Pablo Ortigoza para castigar a los responsables y evitar que hechos similares se repitan en el futuro. La familia del joven, así como diversos colectivos ciudadanos, han reiterado su llamado a la justicia y al respeto por los derechos humanos.