En México ya es normal que una persona salga de su casa sin promesa de retorno. La desaparición forzada es un fenómeno que continúa desenfrenado y que crece con un fiel aliado: la impunidad.
"Son 106 familias que hoy no saben en dónde están sus familiares y eso te habla también de una falta de capacidad del estado para garantizar que ninguna desaparezca", dijo en 2023 Marco Zamarripa, director del Consejo Cívico de las Instituciones Laguna.
En Coahuila fue creado todo un marco legal e institucional para dar atención a las familias víctimas indirectas de desaparición forzada, sin embargo, no ha habido resultados puntuales. El dolor cala hondo en el ánimo colectivo de la sociedad.
"Exigimos al Estado Mexicano que pare esta masacre de angustia y de impunidad, que busquen a las personas que fueron desaparecidas para que regresen a casa porque les esperamos con mucho amor, pues nos hacen falta", comentó María Eugenia Arriaga, de la organización Fray Juan de Larios, durante la manifestación por el luto nacional del pasado 15 de marzo.
Pese a que en Coahuila y específicamente en Torreón se vende la idea de que la seguridad es prioritaria y una de las banderas de éxito más importantes, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas da cuenta de que, tan solo este 2025, diez personas desaparecieron. Además, a mayo de 2024, Torreón fue el municipio con más casos de desaparición del estado, con 1,048.
"En el 2009 no sabíamos lo que pasaba en Coahuila, nos fuimos dando cuenta a través del tiempo del horror de los crímenes, de las masacres y más tarde de los lugares de exterminio en nuestro estado", añadió la activista.
Fue Allende y Patrocinio y Piedras Negras y las balaceras en Las Juanas y el Ferrie y Tornado. Los miles de desapariciones, los asesinatos. En Coahuila las heridas son profundas y las deudas con las víctimas directas e indirectas son infinitas.