Atoyac, Ver.- Habitantes de la congregación Rancho Mota denunciaron la muerte masiva de truchas de río y otras especies endémicas en el desembocadero del río Atoyac, presuntamente a causa de agentes contaminantes cuya procedencia aún no ha sido determinada.
Los vecinos de la comunidad documentaron el impacto ambiental a través de videos y fotografías, evidenciando la presencia de peces muertos flotando en el afluente, además de una capa espumosa y olores fétidos en el agua. De acuerdo con los pobladores, esta situación no es nueva y han señalado en reiteradas ocasiones la falta de atención por parte de las autoridades estatales y locales, quienes en inspecciones previas han descartado la existencia de contaminación, a pesar de las señales visibles de afectación ecológica.
El problema se ha agravado en los últimos días, pues los residentes reportaron la aparición de peces de distintas especies sin vida, lo que consideran un peligro para la salud pública. Muchas comunidades dependen del agua del río para su consumo y actividades diarias, por lo que la contaminación podría poner en riesgo, especialmente, a niños y adultos mayores.
Las causas de esta mortandad aún no han sido determinadas, pero los pobladores sospechan que la contaminación proviene de descargas residuales sin tratamiento, desechos agrícolas o vertidos industriales. Ante esta crisis ambiental, los habitantes exigieron la intervención inmediata de la Secretaría de Medio Ambiente y de la Procuraduría para realizar una inspección detallada del río Atoyac. Solicitan un muestreo de agua que permita identificar los agentes contaminantes y fincar responsabilidades contra las empresas que pudieran estar contribuyendo al daño ecológico.
Además, los pobladores han solicitado que se implementen medidas urgentes de remediación ambiental, pues el problema no solo afecta la biodiversidad del río, sino también la calidad de vida de las comunidades que dependen de este recurso natural.
Cabe recordar que el río Atoyac es un afluente vital que recorre varios municipios de Veracruz, desde Atoyac hasta su desembocadura en el Golfo de México, por lo que su contaminación tiene repercusiones en toda la región.
Los residentes de Rancho Mota y otras congregaciones afectadas reiteraron su llamado a las autoridades para que atiendan la problemática con acciones concretas y no solo con inspecciones superficiales que minimicen la gravedad de la situación.