Garantizar una infancia libre de violencia no solo es un derecho, sino también una obligación de ciudadanía y gobierno, un niño protegido hoy será un adulto sano que contribuirá a una mejor sociedad, lamentablemente en Veracruz no es así.
De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), el estado es la tercera entidad a nivel nacional con mayor cantidad de menores atendidos en hospitales por violencia familiar
Se manitiene en el tercer luar, con el mayor porcentaje de menores de 5 a 17 años en condición de trabajo infantil.
Y en un nada honroso, noveno lugar de mujeres adolescentes que son madres en un rango de 12 a 17 años.
Uno de los datos más preocupantes, es que Veracruz es la segunda entidad a nivel nacional con mayor cantidad de niñas, niños y adolescentes atendidas en hospitales por violencia sexual, en los ultimos 10 años se han registrado tres mil 882 casos.
De los casi cuatro mil casos de violencia sexual, 74 corresponden a menores indígenas y 64 a menores con alguna discapacidad, sectores particularmente vulnerables.
A pesar de la magnitud del problema, los mecanismos de justicia en Veracruz presentan serias deficiencias. El Poder Judicial del Estado (PJEV) reportó entre 2023 y 2024, un total de 50 procesos penales por violación en casos de menores, pero solo 12 obtuvieron sentencia condenatoria.
El miedo, la estigmatización y la ausencia de mecanismos accesibles para denunciar perpetúan la impunidad. Ante estas escalofriantes cifras queda claro que en Veracruz no se está garantizando los derechos de los niños, ni una vida libre de violencia.