Dando seguimiento a la conmemoración del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, se ha puesto sobre la mesa el reto que representa la educación inclusiva dentro del modelo de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), el cual dicta que no debe haber distinción entre los niños con alguna condición del desarrollo, como el Trastorno del Espectro Autista (TEA) o Trastorno por Déficit de Atención (TDA), y el resto de los estudiantes.
Si bien esta medida busca garantizar la equidad y eliminar la segregación en el ámbito educativo, también ha generado serias preocupaciones entre el personal docente. Lejos de representar un avance en términos de inclusión, en la práctica puede significar un retroceso, ya que muchos maestros carecen de la capacitación necesaria para atender adecuadamente a los niños con necesidades específicas de aprendizaje.
La maestra Leticia Elizarrarás Escutia, docente de tercer grado de primaria, señaló las contradicciones que esta normativa representa en el desempeño de los docentes y el desarrollo integral de los niños con autismo, TDAH o alguna discapacidad.
Para que la inclusión educativa realmente funcione y no se convierta en un obstáculo para el aprendizaje de los niños con TEA, TDAH u otras condiciones, es necesario que las autoridades educativas brinden capacitación continua a los docentes, además de dotar a las escuelas de materiales y apoyo especializado.
La comunidad docente hace un llamado a las autoridades para que esta normativa no solo quede en el papel, sino que venga acompañada de herramientas reales que permitan atender adecuadamente a todos los niños y garantizar su derecho a una educación de calidad.